La economía colombiana crecerá 1.2% en 2023 y 1.5% en 2024, según BBVA Research

La desaceleración económica actual en Colombia es resultado de la moderación en el consumo privado y la inversión fija, según el informe de BBVA Research.

BBVA Research, en un informe sobre la situación económica en Colombia, ha publicado el pasado 3 de octubre que se espera un crecimiento del 1.2% para el país cafetalero en este 2023. Asimismo, se estima que el crecimiento continuará el año 2024 hasta alcanzar un 1.5%. Esta previsión se basa en diversos factores, incluyendo la moderación del consumo privado y una fuerte caída en la inversión fija.

El informe indica que, en este 2023, la economía colombiana muestra signos evidentes de desaceleración en su actividad económica. Este proceso se inició a mediados de 2022 y ha continuado a lo largo del presente año, principalmente debido a la moderación en el consumo privado, especialmente en bienes durables y semi-durables, así como a una marcada disminución en la inversión fija. Esta desaceleración fue en parte necesaria para abordar la inflación y los desequilibrios macroeconómicos previos en el país.

Uno de los factores relevantes en esta desaceleración ha sido la notable caída en el sector de la construcción, tanto en edificaciones como en obras civiles. Estos sectores, que históricamente solían compensar la disminución del gasto del sector privado en tiempos de crisis o desaceleración, no lograron mitigar la actual situación económica.

Desde BBVA Research consideran que tras la materialización del ciclo de desaceleración anticipado desde el año pasado, es pertinente contemplar el ciclo de recuperación. Se prevé que este ciclo se consolide gradualmente a partir de 2024. 

El consumo de los hogares jugará un papel fundamental en esta mejora, aunque partirá de niveles bajos de gasto. Los hogares han enfrentado condiciones financieras exigentes debido al aumento de la inflación y al endurecimiento de las condiciones monetarias, si bien se espera que estas condiciones mejoren.

Reseñan que, en primer lugar, se prevé una disminución gradual de la inflación, tanto en los precios de los alimentos como en el componente básico de la canasta del IPC. Han estimado que la inflación alcance aproximadamente un 9.7% al final del año y continúe reduciéndose durante 2024, alcanzando un 5.4% en diciembre

Sin embargo, esta reducción de precios no ocurrirá a un ritmo acelerado debido a varios factores, como el efecto al alza que tendrá el Fenómeno de El Niño en los precios de alimentos y energía, junto con otros elementos.

En segundo lugar, con este contexto de menor inflación, el Banco de la República de Colombia optará por esperar hasta finales del año para comenzar a reducir las tasas de interés. La tasa se proyecta que alcance el 12.50% en diciembre, marcando una disminución gradual hasta llegar al 7.0% en 2024. Las decisiones de política monetaria estarán fuertemente influenciadas por el comportamiento de la inflación y el crecimiento económico.

En tercer lugar, el mercado laboral y los ingresos de los hogares muestran una mejora progresiva, contribuyendo a un aumento en las tasas de ahorro de las familias. Esto se debe al buen desempeño del empleo en lo que va del año, impulsado por el nivel elevado de PIB alcanzado el año pasado y el impulso en la ocupación laboral en sectores intensivos en mano de obra. 

Este mejoramiento de las condiciones financieras debería respaldar la recuperación gradual del consumo e inversión de los hogares, especialmente en bienes durables, semi-durables y vivienda.

Se prevé que tanto el comercio como la industria manufacturera muestren una mejor dinámica desde inicios de 2024. La industria manufacturera, en particular, ya muestra señales de recuperación, como la mejora en la confianza de los industriales y la reducción de inventarios. 

Además, se anticipa que el sector de la construcción, tanto en obras civiles como en edificaciones no residenciales, experimentará una recuperación impulsada por la reducción progresiva de la vacancia de destinos comerciales y una mayor demanda potencial en los próximos años, lo que exige un inicio constructivo desde 2024.

Sin embargo, se espera que la recuperación sea lenta. A nivel interno, el sector de la vivienda experimentará una baja actividad en 2024, impactando negativamente en el empleo. A nivel externo, la menor dinámica de los países desarrollados afectará la demanda y las exportaciones de Colombia. 

En este contexto, se estima que el crecimiento económico se ubique en un 1.2% este año y en un 1.5% en 2024. La recuperación será gradual a partir de la primera mitad de 2024, impulsada principalmente por la demanda interna y un mejor comportamiento del consumo privado.

Para lograr una recuperación más exitosa y dinámica de la economía colombiana, será fundamental fortalecer la inversión privada y pública en sectores clave como infraestructura, vivienda, agricultura, transición energética y avance tecnológico. 

Asimismo, se deberán realizar inversiones estratégicas en educación, salud y protección social, con un enfoque en las clases más vulnerables, para garantizar un futuro más prometedor y mejorar los indicadores sociales del país. Adicionalmente, será crucial abordar los desafíos estructurales en los déficits fiscal y externo para garantizar un crecimiento sostenible y equitativo en el futuro.

Panorama global que incide en la economía colombiana

La economía global se encuentra en un proceso de desaceleración marcada, caracterizada por heterogeneidades significativas en diferentes regiones del mundo. Estados Unidos presenta datos relativamente positivos con una solidez en su mercado laboral y resistencia del consumo, lo que ha llevado a un aumento en la proyección de crecimiento para 2023.

Por otro lado, la zona euro muestra una moderación en la demanda interna y debilidad en las exportaciones, disminuyendo su capacidad de expansión. En la zona del euro se anticipa un crecimiento económico del 0.4% para el presente año y un aumento del 1.0% en 2024. Estos pronósticos reflejan la persistente debilidad en la región, influenciada por el impacto adverso de la inflación y el encarecimiento del crédito.

En China, las perspectivas de crecimiento se han deteriorado significativamente después de un repunte inicial debido a la eliminación de las restricciones sanitarias por el Covid-19, enfrentando desafíos estructurales. En consecuencia, se prevé que el crecimiento global disminuya de 3.5% en 2022 a un 2.9% en 2023 y un 3.0% en 2024.

En cuanto a temas inflacionarios, el informe indica que las proyecciones para la inflación media anual sitúan a Estados Unidos en un 4.0% en 2023 y un 2.4% en 2024, mientras que en la Eurozona se estiman en un 5.7% para 2023 y un 3.0% para 2024. 

A diferencia de las tendencias globales, en China se espera que la mejora gradual de la confianza y una transición suave en el crecimiento interno impulsen la inflación al alza. Se proyecta que alcance un promedio del 0.5% en 2023 y el 2.0% en 2024. 

Respecto al ciclo de ajuste al alza de las tasas de interés oficiales por parte de la Fed y el BCE, es probable que haya concluido tras los incrementos hasta el 5.50% y 4.50%, respectivamente

Ambas instituciones podrían mantener un tono relativamente agresivo y dejar la posibilidad abierta para futuras alzas si los datos de inflación así lo requieren en los meses venideros. Se prevé que la Reserva Federal de Estados Unidos inicie un ciclo de relajación gradual a mediados de 2024, reduciendo las tasas al 4.75% hacia finales del próximo año.

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Author: Ray Jimenez Bravo

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