Frente al reshoring, ¿está América Latina preparada para aprovechar esta nueva oportunidad global?
La globalización, ese motor que impulsó las cadenas de suministro a los rincones más remotos del planeta en busca de eficiencias y costos reducidos, enfrenta hoy un punto de inflexión. Durante décadas, las empresas occidentales movieron su producción a Asia, un fenómeno conocido como offshoring. Esta estrategia, si bien generó enormes ganancias, también reveló su fragilidad con la pandemia, las tensiones geopolíticas y los desafíos logísticos. En este nuevo panorama, surge con fuerza una tendencia opuesta: el reshoring, o la relocalización de la producción, que busca traer de vuelta la fabricación a los países de origen o a regiones cercanas, como América Latina.
El atractivo de América Latina para el reshoring es evidente. La región goza de una proximidad geográfica innegable a mercados clave como Estados Unidos. Esto reduce los tiempos de transporte y los costos logísticos, haciendo las cadenas de suministro más ágiles y menos susceptibles a disrupciones. Además, varios países latinoamericanos cuentan con una mano de obra cualificada y competitiva en costos. A esto se suman acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales que facilitan el flujo de bienes y servicios.
La mente del inversor: Entendiendo los ciclos risk-on y risk-off
Ir a la Fuente
Author: Gustavo Godoy